En las habitaciones de matrimonio los murales fotográficos son una buena opción para decorar la pared sobre la que se apoya la cama. Podemos optar por sustituir el típico cuadro por un fotomural que aporte profundidad, colorido o luminosidad a la habitación y nos permita comenzar el día de buen humor.
Las posibilidades son especialmente variadas y originales si el dormitorio es infantil:abecedarios, gatos, peces, coches o la propia foto del niño se pueden convertir en protagonistas de las paredes de su habitación, con la ventaja añadida de que es posible renovarlos según vaya creciendo para adaptarse a sus nuevos gustos.