Si te encantan los dibujos de tu hijo, prueba a decorar con ellos su habitación. El resultado es similar a un dibujo realizado sobre la pared y, además, tal vez puedas evitar así que él personalmente se encargue de decorarla con un rotulador.
De todas formas, si tu hijo mancha o pinta el mural, no hay problema. Los fotomurales se suministran protegidos por una película transparente que es perfectamente lavable y que podemos limpiar con cualquier producto de uso habitual.